Calentamiento

Cada día que pasa trato de afrontar las cosas como son, sin mucho engaño, y para mi no es fácil, pues a pesar de todo busco ganar lentamente en una estrategia donde la prisa solo frustra, pues la verdad no me alcanza y procuro no mortificarme.

Apunto a lo grande mientras mi MMR no refleja ni mi verdadera capacidad ni mi verdadero valor, pues me rendí y renuncie temprano a un juego del cual perdí el enfoque.

Créeme, que es duro cuando entrada tras entrada solo paro en las reflexiones amargas de alguien que solo puede esperar sin dar muchas explicaciones. 

Pero así soy, si pudieras verme a diario frente al modem gruñendo esperando a que el ADSL sincronice mientras me tomo el café estando resignado antes de ir a las barras a ver la autopista y redactar una nota como esta cuando en vez de hacer repeticiones me inspiro con el atardecer.

Mi corazón me pone a ver las nubes con la seguridad de que algún momento alcanzaré más. Hace poco recibí un golpe con la partida en silencio de alguien que decidió que ya yo había pasado y no tenía más oportunidad de simpatía allí. Duro, pues normalmente soy yo quien hace esas jugadas de irse de donde no me creo. 

La vida no me había dado para más jugadas oportunas, pues no veía cuan sagaz me había vuelto, pero ahora estoy muy consciente de cuanto aunque el momento no me lo permita, así como la señal que va y viene sin dejarme trabajar o ver todas esos maravillosos momento de Instagram que me pierdo por ese ADSL intermitente.

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