Davias

Entonces me entregaron una pieza faltante del rompecabezas.

    Una perspectiva que no había visto de hace mucho tiempo.

Como yo, ante una constante marcha hacia adelante,
donde una vez prometes renunciar pero no puedes resolverlo.

    Me alejo de los excesos. 

Entre la sátira y la búsqueda de irreverencia le hecho sal a la herida,
    porque como cínico me jacto en promesas
        y rumores que pagan todo con la bruma hedonista. 

Como un Mago, aprendí donde se para Ouroboros
    mientras Eva ya no vive en el paraíso,
        y Lilith baila sola, cortejada por la muerte. 

    Dioniso hace lo suyo, y yo sonrío,
porque esto es solo otra charada que resulta de mi última jugada
    esperando ponerle fin a mis problemas en ofertas y un conteo.

Comentarios