Mi ausencia
Me quedé dentro del país con poca gente que está en matricidio con cuaimas, y con contactos que creen que porque tienen más dinero que yo en este momento no pueden salir conmigo.
No hablo con absolutamente nadie,
porque no necesito nada de nadie.
Ahora estoy en mediado de mis treinta con un proyecto que vengo trabajando desde hace once meses y voy a cobrar cuando se termine, no antes, no durante, sino después.
Mi vida parece un enredo donde no puedo arreglar las cosas en lo más minimo en este momento ni puedo explicar más como antes, también deje de lado mi desarrollo personal, porque el proyecto consume mi tiempo y atención con mucha demanda.
No me afeito, no hago ejercicio, no puedo leer, no puedo estudiar, no puedo redactar, solo trabajar hasta que se termine el proyecto.
He perdido muchísimo en mi vida por sabotajes externos y quiero creer que estoy cerca de lograrlo porque ya me están fijando fechas límites pero la han corrido dos veces.
Es esperar, esperar y esperar, en la rutina entre la indiferencia, la costumbre, y la expectativa de creer que tendré un final feliz porque es la única verdad en la que estoy comprometido.
Comentarios
Publicar un comentario